Es muy fácil saberse en depresión, sin embargo, lo
ideal es que este trastorno sea identificado en sus fases tempranas.
Permíteme antes referirme a la Fe Infantil, término que acuñé desde los planteamientos del
filósofo alemán Max Scheler, y quien su obra El resentimiento en la moral
describe cómo los infantes y los niños crecen resentidos por los maltratos
recibidos por sus padres a los que paradójicamente han idealizado.
La Fe
Infantil es un conjunto de premisas y promesas que el infante asume en la
relación con sus padres. Premisas
como: te parí con dolor, nadie te va a querer como yo, tu nunca vas a poder sin
mí, sin mi te mueres, adonde vas que más valgas; Promesas como: yo quiero ser como tú, siempre voy a estar contigo,
yo te voy a cuidar en principio y luego, yo no quiero vivir la vida que llevas,
yo no voy a ser como tú, yo no voy a tener la pareja que tú tienes. De estas
promesas, las primeras corresponden a la infancia -pensamiento mágico- y las
segundas a la adolescencia temprana -pensamiento abstracto-.
Esta Fe
Infantil pervive a través de la vida de los adultos para llevar poco a poco
a los pacientes a caer en el foso de la depresión.
Como identificar entonces los síntomas de la
depresión en forma temprana. Los síntomas son de corte social y afectivo, y, tienen
que ver con lograr la aceptación de los demás. En principio el eterno
sentimiento de angustia, que no es más la sensación de rechazo de sí mismo. Son
personas que siempre quieren quedar bien, de hacer las cosas de manera
perfecta, siempre dando el plus; preocupándose por sus seres queridos, sufriendo
el dolor de los demás: Es incansable, siempre tiene la razón para sacrificarse
por los demás, exhibe a menudo la incompetencia de los demás, cree que es la
única que pueda hacer esto o aquello; obsesiva en la limpieza, compulsiva en el
servicio a los demás, no se van de una fiesta sin lavar su plato; de vez en
cuando se apanican, sobre todo si perciben que van a perder el control de su
coto de poder, tienen fobias a las cosas o situaciones que les hurten su placer
de servir, de vez en cuando tienen alguna crisis de ansiedad, en particular cuando
saben lo que tienen que hacer y no les conviene hacerlo. Hacen inútiles a sus
seres queridos y luego se quejan eternamente de ellos, y sí, alguno de ellos
quiere crecer lo boicotea. A menudo tienen enfermedades asociadas como
neuralgias, gingivitis, faringitis químicas, esofagitis, gastritis, colitis,
colecistitis, varices hemorrágicas y de extremidades inferiores, cefaleas,
insomnio, tensiones musculares en maxilares, cuello, cuero cabelludo, espalda
alta, hipertensión arterial, y, adicciones a sustancias o cosas o situaciones o
escenarios o personas.
Estos síntomas entre muchos más, son sin duda parte
de nuestra vida cultural, a veces incluso ponderados por la sociedad, pero al
fin de cuentas síntomas de la depresión.
Si tienes algunos de estos síntomas, que no son ni
por nada el foso de la depresión, será bueno que busques ayuda psicológica.
Puedes hacerlo en terapia individual o en talleres grupales de reflexión. Lo
que se va a hacer es ir disminuyendo la Fe
Infantil para vivir en propiedad, es decir, de acuerdo a nuestra edad.
Si deseas atenderte y eres de bajos recursos económicos,
por favor hazlo saber para realizar el estudio socio-económico correspondiente.
Dr. Alfonso Flores Hernández.
Médico Psicólogo Psicoterapeuta.
Av. México No. 143-A sur. Int. 14 al 17.
Tepic, Nayarit, México.
Teléfono 311 1330354.